11 de abril de 2026
En muchas empresas se usan los términos RPA (Robotic Process Automation) e Inteligencia Artificial de forma intercambiable. Son tecnologías distintas con casos de uso diferentes, aunque pueden —y deben— trabajar juntas.
El RPA automatiza tareas repetitivas y basadas en reglas mediante "robots de software" que imitan acciones humanas en interfaces digitales: copiar datos entre sistemas, llenar formularios, extraer información de emails.
Características del RPA:
La IA maneja la variabilidad y la ambigüedad que el RPA no puede. Puede leer documentos no estructurados, entender lenguaje natural, tomar decisiones en contextos complejos y aprender de nuevos casos.
La IA es ideal para:
La automatización inteligente combina ambas tecnologías: el RPA ejecuta las tareas estructuradas con precisión y velocidad, mientras que la IA maneja las partes del proceso que requieren comprensión, juicio o adaptación.
Ejemplo práctico: en el procesamiento de facturas, la IA extrae y comprende los datos de cualquier formato de documento, y el RPA los ingresa al ERP siguiendo las reglas de negocio definidas.